La Flor de la vida

LA FLOR DE LA VIDA

 

Todos somos flores, unos con espinas de bien jovencitos, otros, de más mayores, unos conectados a la tierra, otros volátiles que se dejan llevar por el viento, unos de colores  a punto de florecer y  otros a punto de marchitarse, unos bien alimentados y cuidados, otros malnutridos y desamparados.

¿Qué hace que una flor sea flor? Sus ganas de florecer, su ganas de mostrase tal y como es, de adecuarse a las circunstancias, de amar a todas las demás flores por lo que son y  no por cómo se muestran, de sentir cada día como único y de saber que un día  tocará su fin y no por ello dejan de brillar con su amor y alegría.

A las flores no les importa la maceta, el tipo de poda ni se comparan con otras. Las flores están aquí para florecer, para Ser, y en este camino al Ser pueden sentir que es el momento de mostrarse a los demás tal y como son. Todos somos flores, absolutamente todos, por mucho que miremos alrededor y sólo veamos diferencias, en el fondo, somos lo mismo.

 

Las circunstancias no  nos convierten en otro ser, en otra forma de vida, las circunstancias hacen que cada uno tome partido de su existencia. La vida nos llama y es hora de escucharla, es hora de abrazarnos y caminar juntos hacia algo mejor, es hora de estar  unidos.

Porque las flores nacieron flores y  se irán siendo flores, tú eliges en qué circunstancias.

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